Sí, la contaminación afecta a las mascotas

Sí, la contaminación afecta a las mascotas

Se podría decir que la contaminación nos está matando lentamente. Todo el planeta se ve afectado por este mal y, por desgracia, nuestros animales de compañía no se libran de las consecuencias. Un estudio reciente explica que la contaminación afecta a las mascotas más de lo que pensamos. ¡Te hablamos de ello!

La contaminación afecta a las mascotas, especialmente a su olfato

Así es, el sentido que más se ve afectado en perros y gatos por culpa de la contaminación es el olfato.

Los estudios y los informes de la Organización Mundial de la Salud siempre nos advierten de todas las consecuencias nocivas que tiene la polución sobre nosotros.

Ahora, una investigación de la Universidad Nacional Autónoma de México, también pone sobre la mesa la realidad de los animales y la contaminación. Y es que esta puede afectar gravemente a su olfato.

la contaminación afecta a los perros y los gatos

Una de las recomendaciones principales que se hace para evitar que nuestras mascotas acaben enfermando o perdiendo la capacidad de este sentido por culpa del nefasto aire que se respira en algunas ciudades, es no pasear durante mucho tiempo por la vía publica.

De esta manera, la exposición a los humos que expulsan los vehículos será menor.

La contaminación afecta a las mascotas, pero ¿a todas?

Respirar continuamente aire contaminado nos afecta a todos, incluyendo todos los animales.

Sin embargo, como sabemos, hay razas que son más propensas que otras a sufrir problemas respiratorios.

Estamos hablando de aquellas razas braquicefálicas (o de morro chato), como pueden ser los Pugs o los Bulldogs. En el caso de los gatos, podríamos hablar de los Persas o los Himalayos.

la contaminación afecta a las mascotas y su olfato

Cuando los animales respiran partículas contaminadas, normalmente las van expulsando en forma de mocos, pero en estos casos en concreto sus vías respiratorias no son iguales, sufren malformaciones que les complican la respiración y las consecuencias son peores.

En ellos los efectos de la contaminación son más evidentes y se reflejan en mayores estornudos, lagrimeo e irritaciones, tanto de las vías respiratorias como de los ojos.

Por desgracia, no podemos acabar con ese mal de un día para otro, pero si podemos proteger a nuestras mascotas de ello.

Como decíamos antes, evita pasearlas cerca de las calles con mucho tráfico.

Además, si en tu ciudad dan aviso de alta contaminación, evita que hagan mucho ejercicio fuera y que permanezcan demasiado tiempo al aire libre. Mejor prepárales un lugar limpio y fresco dentro de la casa donde tenga acceso a su comida y bebida. Piensa que si su alimento o agua lo dejas fuera, podrían verse afectados por las partículas contaminantes.